La enfermería es ante todo titulación y especialidades. Tu título, tus servicios y tus competencias importan más que las frases. Así se estructura un CV de enfermería.
Indica justo tras tus datos de contacto: tu título de Grado/Diplomatura en Enfermería, tu número de colegiación y cualquier especialidad (EIR: matrona, salud mental, pediátrica). Para un título extranjero, indica el estado de la homologación. Es lo primero que busca un reclutador hospitalario.
Sé concreto: UCI, urgencias, quirófano, geriatría, oncología, pediatría, atención domiciliaria. Un centro que busca UCI filtra exactamente por estos términos. «Planta de medicina» vale menos que «UCI polivalente, 20 camas».
Las cifras distinguen un buen CV: ratio paciente/enfermera, tamaño del servicio, funciones de coordinación, sistemas clínicos (historia clínica electrónica). Menciona los resultados a los que contribuiste (reducción de caídas, de úlceras).
Soporte vital (SVB/SVA), formaciones especializadas, capacitación como tutor de prácticas. Estas cualificaciones te distinguen. Indica el organismo y mantenlas vigentes.
Integra los términos relevantes en tus puntos. ATS y reclutadores buscan exactamente estos:
Plantilla recomendada: Traditional o Modern. Las plantillas compatibles con ATS de PickedCV colocan tu titulación, servicios y formaciones en la estructura que esperan los reclutadores hospitalarios, sin marca de agua.
Una página para recién titulados; dos posibles con experiencia. La claridad es lo primero.
En España la foto es frecuente pero no obligatoria; una foto profesional y neutra basta.
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